5 PASSOS PARA VENCER O JANUARY BLUES

5 PASOS PARA VENCER LA DESTRUCCIÓN DE ENERO

Dicen que enero es el mes más deprimente del año, que pronto abrirá, y ya verás por qué.

Después de las luces, las emociones intensas y los subidón de azúcar de las fiestas, entramos en un mes de lucha por resoluciones (y cuántas veces sus fracasos). y la comprensión de que siempre vamos por la vida con los mismos fracasos), las dietas (y los antojos de azúcar para escalar las paredes) y el invierno que sin luces navideñas ya no es divertido, solo hace frío, oscuridad y humedad.

¿Qué podemos hacer para protegernos de esta tristeza?

1 | Tomar el sol en el tutiço: este año no tenemos nada de qué quejarnos, el inicio de año tiene un sol radiante que nos calienta el alma, por mucho que el frío nos pegue en los huesos. Se trata de aprovechar al máximo las pocas horas del día, que cada vez son más largas, ¡¡sí!! – y salir a la calle, invocar al sol, captar algunos rayos de luz preciosa y absorber al máximo esa energía vital que sólo nos da el astro rey. Gracias enero.

2 | Comemos bien. No pensemos en dietas, en perder esos kilos que nos sobran, pensemos en nutrir de cosas buenas nuestro amado cuerpo. Se trata de tirar todas las sobras de las fiestas (aunque las comas, lo sé...) y llenar tu despensa y tu nevera sólo con comida real y nutritiva. Incluso si tenemos un loco antojo de azúcar, comer cosas buenas, aunque sea abundantemente, incluso a altas horas de la noche, siempre es mejor que comer mierda o sufrir hasta reventar y comernos este mundo y el siguiente. Lo he estado alimentando en gran medida con chucrut, brotes de frijol mungo enlatados, altramuces y pasta de aceite de coco, avellanas y cacao, y no es necesario.

3 | Vernos hermosos por fuera. Maquillarse, esforzarse en ponerse ese lindo vestido (¡y colorido! ¡no hay nada como ropa brillante para lucir bien!), esa boina, esa bufanda, es mirarnos al espejo y gustarnos lo que vemos: nosotros, nos importa un carajo nosotros mismos.

4 | Ejercita el cuerpo. Lo sé, es horrible llevarnos en invierno a hacer ejercicio. ¡Hace tanto frío, maldita sea! Pero vale la pena. Y no me refiero a ponernos en forma para el verano (aunque es una buena visión para el futuro), sino a las maravillosas endorfinas que liberamos cuando aceleramos nuestro ritmo cardíaco y ponemos nuestro cuerpo en movimiento. Una mente sana en un cuerpo sano es una realidad. Y sentirme como una súper mujer con súper poder después de entrenar durante media hora no es un sentimiento que deba desperdiciarse… Todavía hago mi gimnasia y yoga en casa, pero este año quiero más del yoga.

5 | Cultivar la mente. Aprovechando el frío de fuera para abrigarnos con mantas calentitas con ese libro que tantas ganas tenemos de leer. Dejar a un lado el maldito celular lleno de redes sociales y recurrir a nosotros mismos, a nuestro té caliente, a un raro silencio o a la buena música y perdernos en el periódico. Pero no por la noche, en lugar de que la tele y el maldito móvil te llamen a dormir, cuando te acuestas. Así termino mis días y cuento las horas, incluso si estoy holgazaneando en el sofá... Incluso porque, además de cultivar la mente, favorece el sueño, otro factor fundamental para despertarnos al día siguiente de forma mucho más cómoda. ¡Mejor estado de ánimo y estado de ánimo enérgico!

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